martes, 16 de diciembre de 2014

Drizzle

Hace tiempo que no escribo, porque duele. Todavía duele y no sé cómo hacer que pare.

Hace algún tiempo que no cesa la lluvia en mi cabeza. De esa lluvia fina pero persistente, de esa que cala sin que te des cuenta, de esa que te hace sentir el más álgido de los inviernos, para que luego vayas a pedirle explicaciones a la vida. 
"Haber cogido un paraguas", te dirá. 

Que era un día plomizo y tú te aferraste a la única posibilidad entre un millón de que el cielo se abriera por ti. Gilipollas. 

-Blue.

martes, 11 de noviembre de 2014

Burning cold.

Inhalo.

El aire entra en mis pulmones y parece que respiro.
Pero solo hay vacío. Un vacío que toca las puntas de mis dedos cuando intento alcanzarte y cada vez estás más lejos.
Estás tan lejos que ya no te siento. Pero si no te siento, ¿qué es esto que me llena cada vez que respiro que duele más que mil puñales?

Ya no sé qué me has hecho ni por qué vuelvo a ti.
Y que me detengan si esto va a herirme de nuevo.

Ya no soy capaz de discernir nada en este infierno de tu ausencia y quemas cuando llegas, pero quemas como el frío quema. Cuando duele y luego cesa,
cesa y después no sientes nada.
Cuando el hielo cala los huesos y la respiración decelera. Cuando el latido del corazón se vuelve más sonoro en su ausencia.

Y que me detengan si esto va a herirme de nuevo, que provocas la más dulce de las muertes.

-Blue.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Vorágine

Hoy la lluvia acarrea consigo un tropel de sentimientos y decadencia. Hoy el caos inunda las calles de mi mente y la sutil melodía de un piano serpentea por las bóvedas caladas tratando de ordenarlo todo. 

Mis golondrinas deben de haberse guarecido en algún lugar junto a tus labios, porque no las encuentro. Así que deambulo por mi raciocinio a ver si te hallo. A ver si recuerdo cómo salir de aquí, porque hace tiempo que me perdí entre el humo de los cigarros que te fumaste en mi azotea.

A veces te veo, te veo torcer esa esquina que lleva a ninguna parte y entonces recuerdo por qué te vas. Huyes porque no hay garantía de buen tiempo aquí.
Y en ocasiones mi cielo se ilumina, pero no es el sol, es tu tormenta. La que dejaste al marchar, o quizás al nunca abordar.















-Blue.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Inexistencia

Noches en vela,
luz de Luna.
Un acorde
y una sonrisa.
La tuya.

Blanca tez
por tus dedos
fríos de inexistencia.

Llueve,
graniza y hiela,
tu aliento en su ausencia.
Qué tienes
que no sales de mi cabeza.

Mentiras no dichas,
puñales no clavados.
Mas la herida la dejaron
labios que jamás besaron.

- Blue.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Sand

El sol no saldrá hoy;
no para mí.
A la vida le apetece verme llover.

Y quién soy yo,
para negarle algo a la vida.
Ella, 
que me lo ha dado todo.
Ella,
que te trajo a ti.

Y pasas por mí,
como arena entre los dedos.
Sabes a cielo
y no te saboreo.
Aquella puta me arrancó la lengua;
pero te trajo a ti.

-Blue.

domingo, 24 de agosto de 2014

Deep

Sólo trato de no hundirme, cuando miro por la ventana un día lluvioso y no pienso en ti.
Porque llegas, y cuando llegas es como un huracán. Me engañas cuando te vas para irrumpir con más fuerza después. Y yo ya estoy ausente. Ausente porque así me dejaron las heridas.
Pero cada vez que mueves hacia mí, me permito joderme la vida.

Sólo trato de no hundirme cuando quema el corazón. Que ya no es más que cenizas.
Y ya no entiendo nada. Ya no sé qué queda después de tantos tequilas y acordes desesperados. Tiro de mi voz esperando que el rock and roll me salve, pero no. No esta vez.
Esta vez no hay nada a lo que aferrarse. Salvo tu nombre. El corazón desbocado cada vez que el viento sopla tu nombre.


Así que aquí estoy, tratando de no hundirme.

-Blue.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Un nosotros de tú y yo.

Y ahora viene lo de sentirse perdida. 
No sabes qué hacer. No sabes qué decir. Lo tienes todo en tu contra y aun así sientes esperanzas llegando de Dios sabe dónde.

¿Qué más da lo que imagines en tu cabeza? La realidad no cambia porque tú lo decidas.
Da igual que te imagine a mi lado bebiendo de mi botella de Four Roses. La realidad es que nos separan unos cuantos kilómetros de corazones rotos.

Y la verdad es que estoy cansada de perder. Cansada de apostar por nosotros. Un nosotros, que siempre se desvanece justo antes de ver la luz al final del túnel. Y da igual quién seas tú, porque al fin y al cabo tú también estarás harto de luchar por un nosotros en el que no estaba yo.
Y ahí podríamos estar; Tú y yo con un nosotros por el que apostar. Bebiendo de la botella de bourbon y ya lo he vuelto a hacer. He vuelto a pensar en la locura de tenerte en mi cama, riendo a carcajadas. 

-Blue.